La Torre de las Sombras.


 
Si hay una consola que tiene un catálogo lleno de juegos excelentes pero ignorados por el gran público (que incluso han recibido buenas puntuaciones por parte de la crítica) es, sin lugar a dudas, la Nintendo Wii. Títulos como Sky Crawlers, Sin & Punishment 2 Successors of the Sky, Zack & Wiki o Fragile Dreams son buenos ejemplos de esto, al igual que lo es el juego que os acerco hoy: el fantástico La Torre de las Sombras (“A Shadow’s Tale” en Japón o “Lost in Shadow” en EEUU).
 
El juego comienza con una escena en la que un niño está atado entre dos columnas en lo alto de una gran torre. En ese momento aparece una misteriosa figura encapuchada que, con una extraña espada, traza un corte en el aire separando al niño de su sombra, la cual es arrojada al vacío cayendo torre abajo. Despojado de su cuerpo y convertido en una sombra, deberá ascender nivel a nivel hasta la cima de la gigantesca y amenazante torre para recuperar su cuerpo y averiguar qué está sucediendo.
 
Quiero dejar claro desde el principio que éste juego no tiene unos grandes valores de producción, no es un juego “triple A” ni tuvo un presupuesto enorme para su desarrollo. La Torre de las Sombras es un producto humilde y sincero, que está cargado de ideas propias y buenas intenciones; es un juego de autor que intenta transmitir algo, y no se vosotros, pero yo respeto mucho los juegos así.
 
El juego en sí es un plataformas a caballo entre las dos y las tres dimensiones, basado en la exploración, que se desarrolla en pequeños niveles cerrados. Abrir la puerta de cada nivel requiere pasar por tres puntos del escenario (representados por unos símbolos de luz), lo que abrirá la salida que da acceso a la siguiente sección. Sin embargo, para poder avanzar tendremos que ir resolviendo pequeños puzzles, basados fundamentalmente en activar interruptores, que activarán plataformas lo que nos dará acceso zonas antes inaccesibles. 
 
Encontrar y acceder a estos tres puntos de luz es la base sobre la que se sustenta la jugabilidad del juego, ya que para lograrlo, tendremos que explorar a fondo cada nivel y utilizar todas y cada una de la gran cantidad de mecánicas jugables que ofrece este título y que se van acumulando a medida que avanzamos en la aventura (y no paran de añadirse nuevas opciones hasta casi el final). 
 
Además, durante esta exploración, encontraremos también restos de sombras que nos darán más pistas sobre lo que está sucediendo en la torre y que aumentarán nuestra vitalidad, representada por lo que en el juego llaman “el peso” de nuestra sombra, que comenzará con 4 gr. y que puede aumentar hasta los 21 gr. (tengo una teoría sobre esto, pero como tendría que hablar sobre el final del juego, me la reservo; eso sí, si algun@ de vosotr@s quiere comentarla conmigo estaré encantado de hacerlo por mensaje privado, que no quiero Spoilear el argumento a nadie).
 
Sin embargo la mecánica más interesante del juego proviene de la situación de nuestro personaje. Éste es una sombra, y como tal, se desplaza por las sombras reflejadas por los elementos que podemos ver primer plano y que suponen el escenario del juego. Al principio se hace un poco raro pues hay que ignorar estos elementos para fijar nuestra atención en la sombra que proyectan, que es lo que realmente importa. Por ejemplo, aunque haya una plataforma sobre la que saltar para pasar de una zona a otra, ésta no nos será útil si su sombra está más allá de nuestro alcance, porque es sobre la sombra de la plataforma sobre lo que debemos saltar, y no sobre la plataforma en sí; y eso depende de las fuentes de luz que hay en el escenario. 
 
De hecho, conforme avancemos en el juego, se añadirán muchas mecánicas jugables como, por ejemplo, mover objetos para que sus sombras también se muevan, desplazar luces en vertical y horizontal para que las sombras cambien de forma, o secciones específicas en las que podremos girar el escenario al más puro estilo Echochrome (otro juegazo sobre el que también escribiré algún día en el Blog). En otros niveles tendremos que superar secciones de plataformas en las hay una luz oscilante que hace que las sombras estén en continuo movimiento alejándose y acercándose sin parar; e incluso, acercándonos ya al final del juego, podremos salir del mundo de las sombras por un tiempo limitado y movernos en tres dimensiones para realizar acciones sencillas.
 
A menudo, tendremos que combinar varias de estas mecánicas, lo que hará que nos enfrentemos a algunos puzzles realmente ingeniosos. Interesante ¿No?
 
La duración de La Torre de las Sombras es sorprendentemente larga, terminar el juego nos llevará alrededor de 15 horas, y completarlo al 100% conseguirá que fácilmente superemos las 20 horas de juego. Lo que sucede es que el juego transmite la sensación de ser demasiado largo y eso es debido al único problema importante que tiene éste título: En varias ocasiones parece que estamos en la recta final del juego, de hecho parece que estamos a punto de terminarlo… pero no es así, si no que se abre otra sección de juego con varios niveles más. Eso pasa hasta tres veces, lo que llega a molestar bastante y puede ser frustrante si uno no lo sabe de antemano, así que advertidos estáis (detalles como estos son las cosas que estaría bien que los análisis publicados en las revistas profesionales explicasen pero claro, para ello hay que terminarse el juego… ¡mejor lo dejo que me enciendo!, ya tenéis mi postura en una entrada de opinión que podéis leer haciendo Click! AQUÍ).
 
Pero el aspecto jugable, aunque interesante, no sustenta el juego por sí mismo, si no que va acompañado de un diseño artístico y una ambientación que convierten lo que de por sí es un buen juego, en algo más. Si habéis visto algunas capturas de pantalla, os habréis dado cuenta que su estética está incuestionablemente inspirada en ICO: el hecho de que el personaje sea un niño, que luchemos contra sombras, la estética de los escenarios, la sensación de soledad y de indefensión, la magnificencia de la Torre… todo parece un homenaje a la obra de Fumito Ueda, idea que se ve reforzada por su argumento minimalista, sobrenatural y misterioso, que es presentado y se desarrolla de forma muy muy sutil. Y como no, la guinda del pastel es el final, que aunque no os lo voy a contar para no fastidiaros la sorpresa, quiero que sepáis que es de esos que dan lugar a muchas interpretaciones, y sobre los que se forjan gran cantidad de teorías al respecto; a mí me encantó.
 
Sólo puedo recomendaros encarecidamente que le deis una oportunidad a este título. La Torre de las Sombras es un juego especial, y eso se nota desde el primer momento en que uno se pone a jugar. No es un juego perfecto, ni mucho menos, y la comparación con ICO, aunque necesaria, le hace un flaco favor porque hay que reconocer que el juego de Fumito Ueda es superior en todo a La Torre de las Sombras. Eso sí, si aceptáis sus carencias y os centráis en sus virtudes estaréis ante un titulo que os sorprenderá muy gratamente.
 
Un último detalle: Probablemente a much@s de vosotro@s el hecho que haya que usar el control por movimiento os echará para atrás, pero realmente está bien implementado y cuando estamos jugando en 2D (lo que es el 95% del juego) el control responde estupendamente. Sólo en los cortos momentos en los que jugamos en tres dimensiones el control pierde precisión y se resiente un poco lo que resulta un poco molesto, aunque de verdad que no empaña, para nada la experiencia (y os lo dice un auténtico detractor de los controles por movimiento).
 
 
 
FZero

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